
La nada misma es demasiado previsible…
Y la sorpresa queda guardada
en mis retinas…
En mis manos y
en mis pensamientos...
Vas y vienes, estás cerca y lejos,
mientras yo espero
qué el cielo se abra…
Para sentir que la vida es de colores
si estás a mi lado…
Si me sorprendes…
Si me animas, si te animas...
Antes de qué sea tarde…
Antes qué seas recuerdo…
Se pierden las horas y se
pasan los momentos…
Escapo de ellos…
Te miro desde aquí, desde este rincón,
y te veo parada en una estrella…
Tan fugaz como lejana...
Tan fugaz como ajena...
Y la sorpresa queda guardada
en mis retinas…
En mis manos y
en mis pensamientos...
Vas y vienes, estás cerca y lejos,
mientras yo espero
qué el cielo se abra…
Para sentir que la vida es de colores
si estás a mi lado…
Si me sorprendes…
Si me animas, si te animas...
Antes de qué sea tarde…
Antes qué seas recuerdo…
Se pierden las horas y se
pasan los momentos…
Escapo de ellos…
Te miro desde aquí, desde este rincón,
y te veo parada en una estrella…
Tan fugaz como lejana...
Tan fugaz como ajena...
no importa que se quede en un recuerdo, no importa que sea lejano, lo importante es que se vive, y eso es demasiado grande....
ResponderEliminarbesos querida
hermoso poema, enmarcado con una bellisima fotografia....
Deseo que puedas sentir esa vida llena de colores y que te sorprendan con aquello que tu esperas...
ResponderEliminarBesitos.
Bellas palabras y bellisima imagen del templo de Debod...
ResponderEliminarUn abrazo
Lindo poema, siempre haciendonos volar con la imaginacion.
ResponderEliminarUn beso,
Soraya
La imagen es fantástica y el texto maravilloso.
ResponderEliminarUn besote
subliminales tus versos, llenos de esa dulzura que atrae los sentidos del silencio.
ResponderEliminarfelicidades!!!!