LAS COSAS DE LUA

Siempre hay algo que contar y a quien contar....

18 de enero de 2008

REPASO ...

Andrés (confidencialmente): Somos antiguos pequeña, nos hemos hecho antiguos.

Julia (sonriendo): Momias, Andrés, un par de momias con dinero ahorrado.

Andrés: Nuestra hija lo disfrutará. Por cierto ¿qué sabes de ella?

Julia: La última vez que me llamó venía de Vigo. Había estado con Juan pasando un fin de semana, parece ser que él tiene que ir a Galicia con cierta frecuencia por el trabajo.

Andrés: Se gana bien la vida ¿no?

Julia: Muy bien, y cuando le ascendieron le aumentaron el sueldo de forma considerable.

Andrés: Ha tenido suerte nuestra hija casándose con ese chico, cómo mínimo a nivel de renta.

Julia: Es un poco mujeriego.

Andrés: Pero ella no se entera.

Julia: Aunque no se entere no está bien lo que él hace.

Andrés: Tú sabes que a nuestra hija con que la saquen a cenar una vez por semana y “la viajen” de vez en cuando ya tiene suficiente.

Julia: Es tu hija, hablas de ella como si fuera una tonta.

Andrés: Es una tonta, una tonta consentida. Nos hemos gastado más dinero en sus estudios que Cáritas en toda África y ¿de qué le han servido? Para encontrar novio, para eso le han servido.

Julia: No seas tan crítico con ella, la chica tiene buen corazón.

Andrés (sarcástico): Si lo llego a saber me hago un nudo en la...

Julia (interrumpiendo): No seas ordinario Andrés, no tienes ninguna necesidad de usar ese lenguaje.

Andrés: ¿A quién le importa mi lenguaje?

Julia: A mi, y ya es suficiente.

Andrés: No te das cuenta que a esa coliflor no le importamos nada.

Julia: Eso no es cierto. Siempre que la necesitamos está. ¿Quién fue la primera en venir cuando tuviste la neumonía?

Andrés: Pero parece que hables de una extraña, tiene la obligación de venir, es nuestra hija. No es algo que pueda hacer o no. Si sus padres la necesitan tiene que estar.

Julia: Y está.

Andrés: No te engañes Julia, para nuestra hija no somos más que dos molestias con dividendos. A veces creo que cuando nos mira nos transforma en el símbolo del dólar.

2 comentarios:

Blogger nieve ha dicho...

qué interesante esta entrada, Lu!!!! Conozco mujeres a las que yo llamo "floreros". Son desdichadas, eternas insatisfechas, pero es algo normal, han renunciado a su vida, a la felicidad, por un status económico. Quizá en el pecado vaya la penitencia, no lo sé. El padre no debería sorprenderse de la actitud de su hija, a fin de cuentas una vez fue un bebé que fue creciendo según las costumbres, tradiciones y educación de sus padres, así que ¿a que quejarse? Puede que la hija los vea como dividendos por la educación y el ejemplo recibidos en su infancia, fíjate sino que al padre le importa bien poco que Juan sea mujeriego pq se gana muy bien la vida economicamente. Madonna Santa, ni te cuento lo que diría mi padre en un caso semejante, o lo que haría como yo no tuviese fuerza o valor o ambas cosas para terminar esa situación!!!!. Creo que el amor engendra amor y el egoismo, egoismo, así que más vale sembrar amor a nuestr alrededor para que se esparza y nos ayude a tratar con respeto y dignidad a todas las personas.

Me ha encantado esta entrada. Un besote

18 enero, 2008 20:15  
Blogger los retales de Luisa ha dicho...

Algunas mujeres o són idiotas o són eso ,precisamente mujeres sumisas ,mujeres floreros que nada pintan .

Gracias Nieve por leer mis entradas siempre ,es un honor .

19 enero, 2008 15:50  

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