LAS COSAS DE LUA

Siempre hay algo que contar y a quien contar....

27 de enero de 2008

EL GRIS DEL ASFALTO


Pasé por aquel puente y le vi allí mirando hacia la nada, con la mirada perdida, solo, enormemente solo, quise pararme y no lo hice, le vi allí viendo los coches pasar, tal vez le buscaba un sentido a la vida, y en la vida el único sentido que existe eres tú mismo. Allí con su cabeza apoyada en sus manos, como si le pesara al igual que le pesaba la vida. Quise parar y preguntar, mas no lo hice, le dejé allí, solo con su soledad, me pregunto continuamente qué le pasaba a su corazón que le llevó hasta ese lugar, donde solo existe el gris del asfalto mirado a través de unos barrotes, tal vez intentaba sanar su interior un interior que se sentía vacío, que quería explotar, pero no encontraba el lugar, podría haberle tendido mi mano y llevarle al lugar adecuado, yo sé dónde está, le podría haber enseñado como encontrarse a sí mismo, tenderle mi mano y hacerle sentir que no estaba solo, yo he tenido que buscarme estos días y me encontré, me sentí egoísta al no ofrecerle mi mano, sí, no le conozco pero me apena la tristeza. No paré y me pregunto si habría sido capaz de parar el coche sentarme a su lado y preguntar qué le pasaba, ofrecerle un abrazo, un abrazo que hiciera huir de él esa soledad, preguntarle el por qué de aquella mirada triste, el por qué aquellos ojos llorosos con mirada infinita, tal vez sentí miedo por ver mis ojos reflejados en los suyos. Me doy cuenta que a veces dejo pasar muchas cosas, tal vez por mi vida acelerada o porque huya. Debí parar y preguntar, sí debí haberlo hecho y si algún día le vuelvo a ver, así será. Odio la soledad, odio ese sentimiento profundo que te atrapa y no te deja respirar, no quiero que nadie se sienta así, así me he sentido yo, aunque tengo a personas maravillosas a mi lado que son la luz que iluminan mi caminar. Fuera la soledad, se acabó y no deseo que nadie se sienta igual. ¿Volveré a verle allí sentado? No lo sé, solo sé que si miro días atrás, él era el reflejo de mi alma.

3 comentarios:

Blogger Chapellina ha dicho...

Quizás tu miedo era por qué no le conocías. Si te soy sincera tal vez no me hubiera detenido.

Bue...no sé...

:)

27 enero, 2008 08:04  
Blogger nieve ha dicho...

Si realmente es tu otro mitad, no te preocupes Lu, volverás a encontrarlo sin duda alguna. Y si no lo era, para que preocuparse?. Te dejo la letra de la canción Soledad, de Ricardo Arjona:

Un hotel que no es de nadie, una cama que no es mía
se me muere un día más.
Un avión a cualquier parte, una mano que saluda,
no recuerdo bien quién es.
Un saludo de Internet, una novia en la cartera
y una foto con los fans.
El salir en la tele
buscando algún remedio contra la soledad.

Soledad acompañada, soledad endemoniada.
Tantos gritos, tantas luces, tanta gente y soledad.
Soledad de no estar solo, soledad de andar pensando
si valdrá algún día la pena tanta ausencia por cantar.
Soledad de andar buscando, soledad de deshacerse,
deshacerse de esos sueños que se hicieron realidad.
Soledad de no estar solo, soledad de andar pensando
si valdrá algún día la pena tanta ausencia por cantar.

Un sueño de pastilla, un café que me incorpora
un diario bajo la puerta.
A las 10 una entrevista trae consigo algo de muerte
y se roba algo de mí,
mientras que un itinerario me maneja por la vida
como pieza de ajedrez.
Si cantar por vocación no es cuestión de calendario
sino de respirar.

Soledad acompañada.....

¿A dónde va la prisa, los aplausos, las canciones?
¿A dónde va ese tiempo que gané o que perdí cantando?

Un beso Lu

27 enero, 2008 21:47  
Blogger los retales de Luisa ha dicho...

Besos para las dos .

28 enero, 2008 16:10  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace

<< Página principal